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Valor sindical

Blog de Pepe Álvarez, Secretario General de UGT

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40 años de democracia: No demos pasos atrás

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Empezamos el mes de julio de una forma que parece más clara que el pasado año. Como recordaréis, en estas mismas fechas acabábamos de celebrar unas nuevas Elecciones Generales provocadas por la incapacidad para conformar gobierno como consecuencia de la aritmética parlamentaria y por la falta de acuerdo entre los partidos políticos del “cambio”. Veníamos de un escenario de incertidumbre, con más de medio año con un Presidente en funciones y el horizonte no se vislumbraba nada claro. Pero eso fue el año pasado.

Hoy, a 1 de Julio de 2017, el panorama político está más clarificado. En este tiempo hemos visto como los principales partidos celebraban sus Congresos. Unos sin mucha novedad, otros con un debate profundo y con cambio de líderes. PP, Ciudadanos, PSOE y Podemos han convocado a sus afiliados para intentar afrontar los nuevos tiempos con garantías y en algún caso, nuevos proyectos. Hoy quiero centrarme en los dos últimos. El Partido Socialista se ha visto envuelto en un proceso de primarias después de la dimisión de Pedro Sánchez el pasado mes de octubre y de la consiguiente decisión de dejar el partido a cargo de la gestora. La militancia ha decidido y Sánchez será el encargado, una vez más, de llevar las riendas del Partido. Hace precisamente dos semanas celebraron su Congreso y tuve la oportunidad de compartir mi visión de las necesidades de los trabajadores y trabajadoras con todos ellos. Confío que en estos nuevos tiempos se tengan en cuenta.

También destacable ha sido el Congreso de Podemos. Para poder encarar el nuevo escenario político que nos dejaron las últimas elecciones es necesario un debate a fondo, y el partido de Pablo Iglesias lo hizo. Han sido Congresos que se han llevado a cabo en una situación extraordinaria.

Además de ello, acabamos de asistir a la presentación de una moción de censura que no ha dado sus frutos en términos de alternativa de Gobierno. Prueba de ello es que solo contó con el apoyo de 82 diputados, mientras 170 la rechazaron y 97 se abstuvieron. Sin embargo, ha servido para poner de manifiesto la crítica generalizada a un Gobierno que sigue perjudicando a los trabajadores y trabajadoras.

Y se ha hecho coincidiendo con una celebración especial. Acabamos de cumplir 40 años de democracia. 40 años de las primeras elecciones que dejaron atrás la dictadura y empezaron a forjar un país con futuro y derechos. Pero curiosamente lo hacemos cuando muchos de esos derechos que se consiguieron entonces, nos han sido arrebatados en los últimos años.
Los que vivimos la transición tenemos nuestro recuerdo de ella. Hay una generación que la venera y otra que, en cambio, es más crítica. La gente joven que ha nacido y vivido en democracia, por ejemplo, la ve como una situación lejana. Su voluntad, ahora mismo, pasa por vivir en un país normal, democrático, transparente y moderno. Ellos son los encargados de cerrar un capítulo negro en nuestra historia.

Pero los que vivimos la transición desde un primer momento sabemos que la democracia se hizo bajo la sombra de la dictadura, del Ejército y de los poderes fácticos. Mañana mismo asistiremos al entierro de nuestro compañero Timoteo Mendieta, quien fue Secretario General de UGT-Guadalajara en tiempos de la II República y que recientemente ha sido encontrado sepultado en una fosa común en el cementerio de Guadalajara, gracias a una orden de una jueza argentina, no de la justicia española. Esa época, aunque no nos guste, forma parte de nuestra historia. Pero justo cuando hablamos de democracia, no debemos olvidar que mientras tengamos muertos en las cunetas, seguiremos viviendo en un país con un Parlamento que no ha cerrado ese capítulo para todos sus ciudadanos. Significativo es que se olvidaran de los sindicatos y la patronal en los reconocimientos convocados por el Congreso de los Diputados. No debemos olvidar que su participación fue fundamental para la democracia.

Pero volviendo a los derechos perdidos al calor de una crisis aprovechada por el Gobierno… No podemos permitir que la mayoría absoluta de un partido en un momento determinado acabe con todos o buena parte de los avances conseguidos. No podemos ni debemos conformarnos cuando eso sucede. En este tiempo nos han impuesto una merma de las libertades y los derechos democráticos, y como consecuencia de la Ley Mordaza (hoy hace 2 años que entró en vigor) y la aplicación del artículo 315.3 del Código Penal. Ambas tienen que derogarse por justicia democrática.

Y todo esto sucede en un país más desigual donde hay cada vez más trabajadores y trabajadoras pobres y donde 1 de cada 5 no tiene empleo. Ahora, llegado este momento, debemos hacernos fuertes con las 20 actuaciones presentadas por UGT para recuperar los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Estamos comprometidos con ellas y queremos que se puedan plasmar con propuestas de cara al otoño y en la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado 2018. Nuestro país está creciendo y es justo que la riqueza se reparta de forma equitativa y solidaria. No podemos permitir que nuestro país de pasos atrás en derechos, libertades e igualdad.

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